¿Cuántos profesores hacen falta para cambiar una bombilla?

Atención: Lamentamos el incidente de la foto, al parecer el enlace a la foto correcta era falso, ya se ha retirado.

Todos conocemos el famoso chiste de la bombilla. ¿Cuánta gente hace falta para hacer el trabajo de una única persona?

En Medicina es obvio que se necesita mucha gente, debido no sólo a la complejidad sino a la superespecialización a la que se tiende. No es lo mismo neumología que neurología, ni que anatomía o bioestadística. E incluso dentro de una materia como por ejemplo cardio podemos distinguir grandes secciones, como son las valvulopatías, las arritmias y la patología isquémica.

Pero a pesar del número de profesores que podrían ser “necesarios”, nosotros hemos visto desfilar a más, muchos más. E incluso a algunos ni los hemos visto. Así pues,  la pregunta que nos hacemos es simple:

¿Cuántos profesores tenemos?


La respuesta es bastante difícil de decir, ya que una cosa son los profesores oficiales y otros los de verdad.

Pongamos el ejemplo de Oftalmología. Las clases las dieron 3 profesores, pero si nos fijamos en la Guía Docente aparecen 6, y en el Departamento aparecen 26.

O pensemos en el Departamento de Médica, que cuenta con 10 asignaturas y un total de 52 profesores. Eso son 5,2 profesores por asignatura, ¿no? Pero la Doctora Jimeno da ella sola la nefrología y parte de la Patología General, y está considerada de los mejores profesores de la carrrera. ¿Se necesitan por tanto 51 profesores para el resto?

20 profesores en Biología para 2 asignaturas, 11 para dar la Fisiología…y luego está lo de Cirugía, que nadie sabe exactamente cuántos son, sólo que pasan de la centena.

¿Es algo malo tener muchos profesores?


No tiene por qué. Lo que importa es la calidad de la enseñanza, no el número de docentes. Es más, dada la especialización, puede ser más beneficioso tener a un médico para cada parte concreta de la que sea especialista, y conocerá mucho mejor la materia que enseñar.

Pero por otro lado se corre el riesgo de la desconexión entre alumnado y profesorado. Es obvio que una persona a cargo de una asignatura se puede implicar más con los alumnos que aquel que va a dar una clase. Que puede conocer más a los alumnos y éstos al profesor. Que haya un vínculo de maestro y discípulo, no lanzar palabras (y powerpoints) al aire.

Pero es justo lo que ocurre. Veinte mil profesores que vienen y van. Cirujanos que pasan de dar las clases y tienen a los alumnos esperando un viernes a primera hora. Médicos que mandan a sus residentes a que den sus clases. Casos como el de Elvira Ramos, que vino a dar un par de horas en las que se dedicó a hacer apología del feminismo radical y ya con eso aparece en todos los medios como Profesora de Medicina.

Eso sí, llega la graduación y todos de punta en blanco para poner las becas a unos completos desconocidos, y luego la hipocresía de decir que están enseñando a generaciones enteras de médicos.

¿Cuántos profesores saben el nombre de al menos 10 alumnos? ¿Cuántos?

Los docentes están separados de los alumnos. Es un hecho. ¿Ignorancia o indiferencia? La cuestión es que ya no aprendemos medicina del profesor, lo hacemos por nuestra cuenta y a pesar de él. Para nosotros no es una fuente de conocimientos, experiencia ni nada por el estilo, porque nos tratan como si fuéramos leprosos, y se quedan simplemente como los tipos que pondrán el examen.

Luego vienen los lamentos de los profesores por las aulas vacías, o la desconfianza hacia ellos, o simplemente el hecho de que han tenido a su tutela miles y miles de alumnos y ni uno solo piense que le aportó algo.

Para terminar este artículo, quisiera decir que por suerte para nosotros no todos los profesores son así. Que algunos saltan ese estúpido muro y se implican con sus alumnos, gente como la doctora Gimeno o el doctor Bosch, y especialmente el Doctor Ginés Domenech Ratto.

El Doctor Domenech nos dio en nuestra promoción (y a muchas otras) toda la Anatomía I, y a la mitad de la clase también las Anatomías II y III, que en créditos equivaldrían a 4 médicas (20,8 profesores). Y es cierto que nos ponía exámenes exageradamente difíciles, en ocasiones imposibles, pero se dedica a sus alumnos. Se tomaba en serio las clases y las prácticas, procuraba que aprendiésemos, nos vio a todos uno por uno, hacia clases de refuerzo semanales para quien lo necesitara, y somos muchos los que podemos decir que toda la anatomía que sabemos nos la enseñó él.

Lo cual demuestra que lo que falla no es del sistema en sí, sino de las propias personas, que siguen sus intereses egoístas sin importarles joder a todo Licenciado de Medicina salido de Murcia. Para todos ellos, sírvales el ejemplo de estos profesores, y sabrán por qué siempre están llenas las clases de Domenech.

 

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5 Respuestas a “¿Cuántos profesores hacen falta para cambiar una bombilla?

  1. Está claro que Domenech llevaba veinte mil asignaturas, pero porque no es médico. No es lo mismo con los cirujanos que se tiran cinco horas seguidas operando y luego van a clase, digo yo.

  2. maria isabel Blanco

    Hola, también hay otros profesores que se ocupan porque sus alumnos aprendan como la profesora González Sequeros que ha creado un blog donde cada 3días mas o menos sube una foto anatómica y sus alumnos lancen sus teorías, les dejo la pág: http://sequeros-laanatomiaesbella.blogspot.com/

  3. ¿Cuántos catedráticos de Fisiología hay? Yo cuento al menos 7. ¿Cuántos catedráticos de cirugía general hay? Al menos otros 7… Y la Dra. Gimeno ni siquiera es profesora titular, es prof. asociada y cobra como tal a pesar de dar 25 veces más horas de clase que muchos catedráticos. Una situación lamentable.

    El amor por la docencia es un bien en peligro de extinción.

    Un saludo.

  4. perdon, pero Domenech es medico

  5. todos sabemos que lo hacen para cobrar un pico y aparecer como “profesores”, pero en verdad no tienen nada de profesores… ser profesor no es llegar y soltar un monton de chorradas leidas desde el ppt, es algo mas… yo echo de menos a los profes de tiza en mano…
    quien recoge sus cagadas?? nosotros!
    quien tiene la culpa?? …
    y para terminar, me parece que es mas eficaz que uno o muy pocos profesores sean los que impartan una asignatura, cuantos mas, peor!
    ej: la doctora Jimeno… luego se prenguntan por que es ella casi simpre madrina de graduacion… ains…

    “no critiques una aula muerta que previamente tuvo vida si, por muy medico que seas, no has sido capaz de mantenerla con vida …”

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